jueves, 23 de octubre de 2014

El revelado tradicional.

¡Hola!

En la entrada de hoy nos adentramos de lleno en la técnica tradicional para conseguir una foto. Ahora que estamos tan metidos en la era de la fotografía digital, dificilmente encuentras ya Casas de fotos que hagan el revelado de películas, muchas de las cuales ya están extinguidas en uso. El revelado actual no sigue el mismo proceso que el antiguo, ya que de un soporte externo y la selección de fotografías en una pantalla, hemos pasado a tener las fotografías en formato papel en apenas 5 minutos. 

Pero ¿te has preguntado alguna vez como se hacía antes?

En esta entrada te lo enseñamos. 

¿QUÉ ES EL REVELADO?

Es el proceso para hacer visible la imagen latente en la placa o película fotográfica. El positivado es el revelado en papel fotosensible a partir de un negativo. El revelado es una de las etapas más sencillas de la fotografía, con unos fundamentos conocidos desde hace más de un siglo y cuyos reveladores no han variado en cincuenta años.

A pesar de su sencillez, cualquier error puede ser crucial para el éxito de las posteriores fotografías. Un error en el revelado del negativo implica la repetición continua de la toma y no siempre es posible, en la exposición del negativo se corrige durante el revelado. La sobreexposición de películas o el poco contraste se solucionan prolongando el revelado. 

El proceso del revelado es muy decisivo y preciso para ciertas manipulaciones ya que es necesario realizarlo en la oscuridad, además de encontrarnos con reveladores muy diferentes.

Todo el proceso se convierte en pura magia compleja y misteriosa. 

La magia de la química.

La imagen latente es la imagen ya impresa sin revelar, que recibiendo pequeñas cantidades de luz durante la exposición se va fijando para ser la imagen fotográfica. Los cristales de haluro de plata son de color lechoso y al recibir pequeñas dosis de luz reacionan transformándose en plata metálica negra que son inapreciables a simple vista pero que son la base de la fotografía en sí.  

Para hacer visible la imagen latente, realizamos un baño químico que revela los cristales de haluro convirtiéndolos en plata metálica negra. Cuando los cristales reaccionan son pequeñas manchas negras imperceptibles y mediante este núcleo de revelado los volvemos visibles a un tamaño mayor. 

Se producen dos fases:

  • Un proceso fotoquímico. Transformación de los cristales de haluro de plata metálica al recibir un fotón (micropuntos negros inapreciables).
  • Un proceso químico. La sales de plata con núcleos de revelado pierden su átomo de bromo, cloro o yodo pasando a plata metálica (imagen latente visible). 

El kit del laboratorio.

Para empezar el revelado necesitamos:
  • Cubetas: Se emplean para el revelado, baño intermedio, paro y fijado.
  • Botellas: Se utilizan para la conservación de los productos químicos que intervienen en el proceso de revelado. Algunos de estos productos se oxidan al tener contacto con el aire.
  • Papel fotográfico: Es un papel especial en el que se ha impregnado la emulsión fotosensible.
  • Pinzas: Se utilizan para poder colgar la película mojada revelada hasta que se seque.
  • Reloj: Se utiliza para medir con exactitud el tiempo de revelado y el de la fase de exposición del positivado. Debe funcionar con extrema precisión.
  • Probetas y embudos: Se utilizan para medir las sustancias químicas que se mezclan, estos, pueden ser de ser de cristal o de plástico.
  • Tijeras: Para recortar las tiras de la película.
  • Termómetro: Se utiliza para medir los baños químicos que se realizan en el laboratorio.
  • Soluciones para revelado: Son los diferentes productos químicos que se emplean para el proceso de revelado (reveladores para película y formato en papel y el fijador).
  • El tanque de revelado: Es un instrumento de forma cilíndrica en el cual se introduce la película para revelar.

El tanque de revelado. Revelado en blanco y negro. El tanque de revelado es un recipiente cilíndrico opaco. Tiene una tapa enroscable con una abertura por la que se introducen los líquidos fotosensibles. 
Para realizarlo debemos apagar la luz e introducir la película en la cuba del tanque. Primero recortamos las puntas de la película para introducirla más fácilmente dentro del tanque
y la engancharemos entre dos discos dispuestos en forma de espiral. Seguidamente enroscaremos nuestra película hasta finalizar la tira. Se aconseja evitar el contacto de nuestro tacto con la película.

Una veza introducida, encendemos la lámpara para empezar los procesos químicos que descubran la imagen latente. 


Carga de la película. Antes de comenzar comprobaremos que tenemos todos los útiles a mano: abridor de chasis, tijeras de punta redonda, tanque completo con espirales, eje y tapa, termómetro, botellas de revelador, paro y fijador, pinzas para colgar los negativos, reloj con segundero.

Tras rebobinar el carrete y  extraer el chasis de la cámara, introduciremos la película en un recipiente
estanco.

Revelador. Previamente pero no imprescindible, realizamos un remojo inicial en el que llenamos el tanque con agua a la misma temperatura que el revelador (19-25º C) entre 2-5 min. Estos datos son variables según el tipo de película y el fabricante. 


¿Qué conseguimos?

-Atenuamos la formación de burbujas en el revelador.
-Empapamos e hinchamos la gelatina favoreciendo la absorción y uniformidad del revelador.
-Elimina la capa antihalo. Evita el paso de los colorantes al revelador y alargamos su vida útil.
-Acomodan el tanque y la película a la temperatura del revelador evitando que modifiquen la temperatura del revelador.

Una vez remojado, tiramos el agua y vertemos el agente químico que hace visible la imagen latente del negativo dentro del tanque. En las zonas donde el negativo recibe un poco de luz las imágenes salen más oscuras.
Diluimos el revelador en las proporciones indicadas por el fabricante de la película. Hemos de tener en cuenta la temperatura (20-24º C) del agente químico porque dependerá el tiempo de exposición sobre el negativo. 


Cerramos la tapa del tanque y accionamos el cronómetro. Le damos la vuelta y agitamos el tanque en los intervalos de tiempo recomendados para que el revelador actúe uniformemente.

Se puede agitar mediante dos formas: agitación por inversión y por rotación



Baño de paro. Después de realizar el proceso del revelador, abriremos de nuevo el tanque por el tapón de la parte superior, para verter el baño de paro. Interrumpe la acción del revelador, para evitar que el fijador llegue a contaminarse con pequeños residuos de revelador. Actúa durante 5-10 segundos mediante la acción el ácido acético al 3% diluido en agua

    Fijador. El mejor es el tiosulfato sódicoUna vez finalizado el baño de paro, introducimos la película rápidamente dentro del tanque la solución de fijación. Elimina las partículas fotosensibles del negativo no estimuladas por el revelador, resultando que las partes de la película en las que no incidió la luz sean transparentes. Seguidamente podremos extraer la película del tanque sin correr ningún riesgo a que se vele. Dura unos 14-15 minutos, dependiendo de la película usada.
Cuando la película tiene suficiente contraste y con zonas opacas y transparentes, el proceso de fijado ha sido correcto. Este compuesto químico lo podemos utilizar varias veces depositándolo en botellas de fuelle ausentes de luz.

Lavado. Finalizado el tiempo de fijación procederemos al aclarado del negativo. El lavado eliminará todos los elementos químicos introducidos en los procesos anteriores. Deben sumergirse a una temperatura de unos 20ºC con agua del grifo durante 19-22 minutos. Cambiaremos el agua regularmente, ya que es fundamental lavar muy bien los negativos para que no queden restos de fijador que destruyan la imagen.







Humectación. Después de conectar el tubo del grifo de agua fría al tanque y haber lavado la película añadiremos unas gotitas de humectador para facilitar el proceso de secado. Es una especie de jabón que actúa sobre el agua evitando la formación de gotas en la superficie de la película y manchas al secarse.

      Secado. Tras el lavado y humectado del negativo lo sacamos del tanque. Lo colgaremos dejando que se seque al aire libre. Se aconseja utilizar pinzas escurridoras para desprender el agua y humectador sobrante. Podemos colgar el negativo preferiblemente por la noche y en zonas exentas de polvo.
Cuando la película se encuentre seca la cortaremos en tiras de seis fotogramas y archivarla de forma plana y no enrollada.



Para cerrar esta entrada, os dejamos este vídeo que resume el proceso del revelado. ¡Qué lo disfrutéis!





¡Nos vemos en la siguiente entrada!

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