jueves, 13 de noviembre de 2014

Hoja de contactos y tira de prueba

El aficionado a la fotografía tras haber conseguido el negativo y antes de positivar la primera copia, efectúa una hoja de contactos de la película.

Para ello pone en contacto la cara emulsionada del film con la del papel fotográfico y se exponen a la luz el tiempo deducido a partir de una tira de prueba.  Así, en una sola hoja se resume el contenido calibrar, las desigualdades y defectos del negativo.

Obtener la hoja de contactos proporciona cinco ventajas:

  • Observar claramente las imágenes que queremos positivar.
  • Elegir el fotograma de una serie similar (muy recomendado en retratos porque es dificil hacerlo sobre el negativo).
  • Elegir el mejor encuadre de cada fotograma jugando con dos ángulos de cartulina negra.  
  • Deduce directamente la exposición necesaria para cualquier copia del carrete y valorar el contraste para la dureza y el grado del papel.
  • Permite localizar más rápidamente un fotograma determinado entre muchas películas, sobretoo cuando se archivan en álbumes junto a sus propios negativos.

La hoja de contacto se obtiene usando una prensa especial o pillando bajo un vidrio los negativos ordenados sobre una hoja fotográfica, emulsión contra emulsión, y exponiendo el conjunto a la luz el tiempo indicado. Suele hacerse bajo la ampliadora aunque también bajo una bombilla.

La copia se revela en las mismas condiciones que se hacen las posteriores copias.











La tira de prueba se emplea para conocer el tiempo de exposición de las copias fotográficas exponiendo un recorte de papel virgen, en el que se tapan zonas consecutivas de una imagen de la que sabemos los tiempos de exposición recibidos.












En la práctica:
  • Localizaremos el área más representativa de la imagen observándola proyectada sobre la amplificadora. Apagamos la amplificadora, colocamos la tira y elegimos un diafragma según la densidad de la escena (cerrando 2-3 puntos el diafragma a partir de su máxima apertura).
  • La tira se cubre con un cartón y se va disparando la ampliadora con distintos tiempos de exposición escalonadamente en la hoja (rara vez se modifica el diafragma, solo variamos el tiempo de exposición).
  • Una vez expuesta, la tira se revela a fondo manteniéndola en la cubeta del revelador unos minutos (2 minutos para el papel RC y 5 minutos para el papel baritado). Fijamos la tira unos segundos y sin sacarla del fijador encendemos la luz blanca y se elige el tiempo según la zona con la densidad más acorde.
  • La exposición se compone de una serie típica 2-4-8-16-32-64 segundos apuntados con tanto indeleble o lápiz graso.
  • Al realizar una copia de calidad, haremos otra más precisa a partir del tiempo obtenido en la primera. Por ejemplo, si el sector de tira correcto fuera el del  4-8 segundos, haríamos una serie así: 4-5-6-7-8 segundos sacando el tiempo de exposición.
  • Los fotógrafos experimentados dan a la primera con el tiempo de exposición, sin hacer pruebas. Existen también exposímetros para la ampliadora, cuñas de grises y otros dispositivos que una vez calibrados ahorran mucho papel. 

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